Por:

HELENA ANDRADE M.

GUILLERMO SANTAMARÍA

Fundación La Minga

INTRODUCCIÓN

 

En 1986 se inició el proceso individual de acercamiento a mapas por parte de algunos miembros de la Minga.  En aquel momento se vincularen al proceso del “Plan Solidario Para Recuperar La Vida” adelantado por los habitantes de varios corregimientos del Norte del Cauca con el apoyo de Emcodes (Empresa Cooperativa de Desarrollo).  Los mapas técnicos fueron utilizados para dar una mirada de “expertos” sobre el territorio, vinculados a la organización comunitaria.

 

Después de 5 años, con otras experiencias de utilización de mapas “técnicos” vinculados a procesos comunitarios, el municipio de Silvia eligió por primera vez un alcalde indígena.  Los Cabildos Indígenas de Guambía, Ambaló, Quizgó, Pitayó, entre otros habían logrado llegar a la administración del municipio.

 

Se emprendió, entonces, un proceso de planificación participativa en donde se dio un vuelco al usos de la cartografía.  Los mapas ya no fueron elaborados “técnicamente” sino por la gente.  La idea política que sustentaba la propuesta era poner sobre la mesa el saber de los Pueblos Indígenas sobre su territorio y, de esta manera, legitimarlo.

 

El reconocimiento de que “quien habita el territorio es quien lo conoce” y sobre ese conocimiento es posible adelantar procesos de planeación, permitió proponer una nueva utilización de los mapas.   A partir de este momento la elaboración de los mapas fue colectiva y se utilizó para la planeación del desarrollo.

 

En este momento, los mapas se elaboraron con base en la cartografía del Instituto Geográfico “Agustín Codazzi” disponible sobre el municipio (1:25.000) ampliado con ayuda de la cuadrícula o pantógrafo.  Se propusieron tres tipos de mapas (variables) y los tres tiempos (pasado, presente y futuro), los cuales fueron trabajados inicialmente en el nivel del municipio en escala 1:25.000, en el nivel de resguardo o corregimiento a escala 1:10.000 y en el nivel veredal a 1:2.000.  con base en este ejercicio tomó cuerpo la metodología que posteriormente se llamó Cartografía Social.

 

Actualmente la Cartografía Social, además de apoyar procesos de organización comunitaria a través de procesos de planeación participativa, ha sido utilizada para llevar a cabo evaluaciones institucionales y proyectos sobre temas concretos para algunas instituciones.

 

 

LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA

 

La Cartografía social es una propuesta conceptual y metodológica fruto de años de experiencia y acompañamiento a procesos sociales en varias regiones del país.  Es además el resultado de conversaciones en grupo y experiencias personales de un colectivo de personas que conformamos la Fundación La Minga, pero sobre todo, de los aportes, que el poder compartir con otros, nos ha brindado la vida.

 

La cartografía social para la planeación participativa considera como uno de sus principios fundamentales la participación de las personas en todo el proceso.  No es una planeación centralizada y tecnocrática, es una planeación desde las localidades de abajo hacia arriba y democrática con la participación de los actores locales.

 

Hay una permanente sistematización para acumular conocimiento, y hacerlo sustentable socialmente.  Esto es a la vez un proceso investigativo y participativo.  Es una planeación que permite su gestión durante el proceso.

 

La cartografía social es un proceso que hace viable  la teoría, el pensamiento y discurso con la práctica.   Esta última es dinamizada y operacionalizada por las personas que utilizan unos instrumentos y unas técnicas.

 

Esta opción tiene como centro las personas que participan en el proceso metodológico, ellas construyen, recrean y se apropian del conocimiento, induciendo así a aproximaciones conceptuales y a generar actitudes que llevan a re-pensar y a tener una práctica o teniendo como referencia un concepto o una teoría existente.  En ambos casos se utilizan instrumentos técnicos y vivenciales.  Lo anterior obliga a considerar a las personas como sujetos pensantes, críticos y propositivos y no como objetos receptores de conocimientos.

 

Un instrumento metodológico se considera como un medio vivencial o técnico que permite recoger sistemáticamente experiencias e informaciones que apoyan los desarrollos metodológicos y conceptuales de una propuesta.  Se han distinguido en el proceso de planeación dos tipos de instrumentos metodológicos:  los vivenciales y los técnicosEsta diferenciación no los hace excluyentes sino más bien complementarios.

 

   Resultado de la experiencia de Fundación La Minga, han surgido como instrumentos metodológicos técnicos un conjunto de unidades (guías sobre temas específicos, actas, memorias, resúmenes escritos, lecturas individuales y en grupo, estudios de caso) que permiten recoger los contenidos temáticos, metodología e instrumentos útiles para facilitar un proceso de réplica.  En síntesis los instrumentos son: términos de referencia para el desarrollo del trabajo en cualquier espacio como por ejemplo los resguardos, las zonas, las veredas y otros.

 

Los instrumentos vivenciales son: talleres, trabajo en equipo, recorridos de campo, juegos, narración de experiencias cotidianas, entrevistas, plenarias, creación simbólica y material visual.

 

La metodología “cartografía social para la planeación participativa”, tiene los fundamentos conceptuales de la investigación-acción-participativa, basados en el territorio como elemento fundamental de la metodología.

 

En la investigación de la Cartografía Social, la comunidad es partícipe de la investigación, aporta sus saberes y experiencias al tiempo que recibe de los demás.  Consideramos que los mapas se adecuan y favorecen la cultura de los narradores orales y además que la construcción colectiva de mapas permite la reactualización  de la memoria individual y colectiva.

 

 La acción significa que el conocimiento de una realidad permite actuar sobre ella, y en gran medida la validez de éste se origina y se puede comprobar en la acción.   Se trata de conocer la realidad para transformarla y no de investigar solamente por el placer de conocerla.   Desde luego, no se trata de cualquier tipo de acción o activismo, se busca ante todo la acción que conduzca a la construcción social.

 

  La participación, se entiende como un proceso permanente de construcción social alrededor de conocimientos, experiencias y propuestas de transformaciones para el desarrollo.  La participación debe ser activa, organizada, eficiente y decisiva.  La participación debe darse en el marco del diálogo de saberes, planteado en la estrategia.  Así mismo la participación de la comunidad debe expresarse en todo el proceso investigativo.

 

 La sistematización, es entendida no como la simple recopilación de datos de una experiencia, sino que además apunta su ordenamiento, a encontrar las relaciones entre ellos, y a descubrir la coherencia interna de los procesos instaurados en la práctica.  En este sentido la sistematización es construcción de conocimiento, es hacer teoría de la práctica vivida.  De allí que la sistematización en esta metodología debe ser un elemento fundamental para aprender la realidad y transformarla, la sistematización permite dimensionar esos conocimientos, datos, y prácticas para hacer sustentable el desarrollo social.

 

La Cartografía Social parte de reconocer en la investigación que el conocimiento es esencialmente un producto social y se construye en un proceso de relación, convivencia e intercambio con los otros (entre seres sociales) y de estos con la naturaleza.  En consecuencia en el conocimiento de la realidad social, la comunidad tiene mucho que decir por lo tanto ser protagonista central en el proceso de transformación hacia el desarrollo integral de la sociedad.

 

 

EL CONCEPTO DE TERRITORIO

Con respecto al territorio éste es definido por La Minga como “un espacio socialmente construido” y es otro concepto fundamental de la metodología.  En el territorio se inscriben las huellas de cada sociedad en el tiempo.   Partimos, entonces, de la idea de que “toda sociedad crea una zonificación que concentra espacialmente interacciones sociales y prácticas sociales rutinizadas. 

 

Los mapas son un  instrumento para aprender a leer y descifrar el territorio, ya que “el territorio no es simplemente lo que vemos; mucho más que montañas, ríos, valles, asentamientos humanos, puentes, caminos, cultivos, paisajes, es el espacio habitado por la memoria y la experiencia de los pueblos” (RESTREPO, et al. 1999,35).

 

De esta manera la territorialidad, “no es solamente una cuestión de apropiación de un espacio sino también de pertenencia a un territorio, a través de un proceso de identificación y de representación bien sea colectivo como individual, que muchas veces desconoce las fronteras políticas o administrativas clásicas (CLAVAL, 1996)” (citado por GOUESET, 1988).

 

Siguiendo estos conceptos de territorio y territorialidad, “la identidad es social y culturalmente construida como un “producto de fuerzas históricas y geográficas específicas” (JCKSON y PENROSE, 1993:1), y está sujeta a cambios en el tiempo y en el espacio, afirmando de esta manera su carácter inherentemente dinámico (OSLENDER, U. 1999,28) “El proceso dinámico de construcción de las identidades está constituido por varios factores y categorías, entre ellos raza, clase, género, y condiciones sociales, económicas y culturales que se articulan con formas geográficas e históricas específicas” (ibid, 30).

 

 

PROPUESTA METODOLÓGICA

 

Haciendo una breve síntesis, la propuesta metodológica y conceptual que hacemos a través de la Cartografía Social consiste en utilizar la elaboración colectiva de mapas para poder comprender lo que ha ocurrido y ocurre en un territorio determinado, como una manera de alejarse de sí mismo para poder mirarse y comenzar procesos de cambio.

 

Para la elaboración colectiva de los mapas los participantes reciben de los coordinadores de los talleres, materiales (papelería), algunas indicaciones de cómo mejorar el trabajo en grupo sobre el mapa, una base cartográfica previamente digitalizada y ampliada que permita el trabajo de un número significativo de personas (entre 10 y 20 personas) y un listado de preguntas o temas que deben ser trabajados.

 

Se han diseñado preguntas para cuatro (4) tipos de mapas diferentes: el mapa económico – ecológico (delimitación de parcelas, producción, zonas de caza, de pesca, de monte o bosque, etc.); el mapa administrativo – infraestructural (delimitación del territorio y sus divisiones político – administrativas, internas, ubicación de viviendas, relación de personas que la habitan, ubicación de redes de servicios públicos, escuelas, puestos de salud, etc.); Mapa de red de relaciones (gráfico – diagrama que refiere a las redes que tejen las personas de un territorio hacia el interior o exterior de ellas, por ejemplo sitios de venta de productos, sitios de prácticas culturales, sitios míticos, etc.); mapa de conflictos ( a partir de las relaciones de la población con la naturaleza, el Estado y el capital).  Además se trabajan mapas de presente o imagen actual, pasado o memoria histórica y futuro deseado. CLAVE

 

Los objetivos que nos hemos planteado para el trabajo son, por un lado, generar procesos de producción de conocimiento y de re – conocimiento para la convivencia entre los puebles (comunidades) y de éstos con su entorno, y por otro, el fortalecimiento de la organización comunitaria a través de la participación alrededor de  la construcción de mapas, como mingas de pensamiento.   Este alrededor de... es el concepto de Minga.  La Minga es el trabajo- fiesta que se lleva a cabo en una comunidad donde alguien invita a otros a participar alrededor de la preparación de un terreno, la construcción de una casa, las labores de cosecha, el arreglo de la escuela, pero también se pueden hacer Mingas de pensamiento.

 

“En términos prácticos, el ejercicio de elaborar mapas no es otra cosa que dibujar la realidad, empezando por lo más simple para, poco a poco ir creando un campo estructurado de relaciones que posibilita la traducción, a un mismo lenguaje, de todas las distintas versiones de la realidad que empiezan a ser subjetivamente compartidas”.

 

El ejercicio de Cartografía Social es una herramienta que sirve para construir conocimiento de manera colectiva.  La construcción de este conocimiento se logra a través de la elaboración colectiva de mapas.  Desata procesos de comunicación entre los participantes y pone en evidencia diferentes tipos de saberes que se mezclan para poder llegar a una imagen colectiva del territorio.

 

Además consideramos que el ejercicio permite el reconocimiento territorial y con éste una visión temporal y espacial de las relaciones sociales que se tejen de tal manera que genere en los participantes la posibilidad de actuar con un relativo mejor conocimiento sobre su realidad.   Estableciendo una relación entre la construcción del conocimiento y la acción social.

 

Desde hace ya algunos años hemos creído necesario tener herramientas técnicas con las cuales acceder rápida y eficazmente a la información recogida a través de los mapas y hemos encontrado en los SIGs o Sistemas de Información Geográfica una buena herramienta para hacerlo.

 

El objetivo de un Sistema de Información Geográfica es proveer información espacial georreferenciada que ayude a tomar decisiones, la información cartográfica se podrá organizar pro capas de información clasificadas como puntos, líneas o polígonos a los cuales se le asocian características de acuerdo a la información disponible para cada uno de ellos.

 

Aunque esta es una experiencia que hasta ahora estamos comenzando creemos que es un proceso necesario para que cada comunidad con la cual hemos interactuado posea información cualitativa y cuantitativa referenciada geográficamente que les permita ser autónomos, eficaces y eficientes en el manejo de los recursos y la utilización de los recursos materiales y humanos disponibles en sus territorios.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Sobre Cartografía Social

 

·         ANDRADE, H. y SANTAMARÍA, G. (1997) Cartografía Social para la planeación participativa.  En:  Memorias del Curso:  Participación Comunitaria y Medio Ambiente.  Proyecto de capacitación para profesiones del Sector Ambiental.  Ministerio del Medio Ambiente e ICFES.

·         RESTREPO, G., VELASCO, A. Y PRECIADO, J.C., (1999) Cartografía Social.  En: Tierra Nostra No. 5.  Especialización en Gestión de Proyectos.  Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, Tunja.

·         RESTREPO, G., VELASCO, A. Y PRECIADO, J.C., (1998) Cartografía Social:  Guía metodológica para incorporar los usos forestales y agroforestales del suelo en los planes de ordenamiento territorial.  IGAC – Proyecto SIG – PAFC.  Documento sin publicar.

·         RESTREPO, G., VELASCO, A. Y PRECIADO, J.C., (1996) Cartografía Social:  Metodología y Experiencias.  En:  Revista SIG – PAFC Año 3 No. 12.  Páginas 113-135, Diciembre de 1996.  IGAC Santa Fé de Bogotá.

·         Universidad del Valle – Comisión Europea.  Proyecto (1994) “Fortalecimiento de la Democracia y los Derechos Humanos en el Suroccidente Colombiano” Cartilla:  Territorio y Derechos Humanos.  Textos de Alvaro Velasco.  Cartilla:  Recuperación de Saberes.  Textos de Helena Andrade.

General

 

·         CEPAFUR.  Fundación Dag Hammarskjold.  (Desarrollo a escala humana.  Una opción para el futuro.  Nueva Edición Actualizada.  Proyecto 20 Editores.  Medellín – Colombia.

·         ESCOBAR, Arturo (1996).  La invención del Tercer Mundo.  Construcción y Deconstrucción del Desarrollo.  Grupo Editorial Norma.  Bogotá.

·         FALS BORDA, O. (1998).  Participación Popular: retos del futuro.  Compilador.  ICFES, IEPRI, COLCIENCIAS.  Bogotá.

·         GOUESET, Vincent (1988).  El Territorio colombiano y sus márgenes.  La difícil tarea de la construcción territorial. (páginas 77-94) En: “Territorios”  Revista de Estudios Regionales y Urbanos.  Número 1 Bogotá, Colombia.  Agosto de 1998 – enero de 1999.

·         JIMENO, Myriam (1994) Región, Nación y Diversidad Cultural en Colombia.  En:  Territorios, regiones, sociedades.  Departamento de Ciencias Sociales/ CEREC.  Universidad del Valle.  Bogotá. Pag. 65-78.

OSLENDER, Ulrich (1999) Espacio e identidad en el Pacífico Colombiano.  En: De montes, ríos y ciudades.  Juana Camacho y Eduardo Restrepo Editores.  Fundación Natura, ECOFONDO, Instituto Colombiano de Antropología.  Santa Fé de Bogotá