Imposible obviar esta realidad luego de 18 años de Revolución con una Revolución Socialista Bolivariana que rompió la lógica capitalista y recolonizadora  neoliberal que se había impuesto al Planeta desde la década de los 80 y que en Venezuela venía con fuerza dentro del rentismo petrolero que imperó durante todo el Siglo XX. La Geohistoría nos enseña que la sociedad y su espacio geográfico cambian en función de las condicionantes de momento y lugar que se imponen para darle la estructura; por lo tanto están sujetas  a lucha social territorial izada y en permanente cambio el cual es necesario tener muy claro, estudiado en sus  condicionantes para intervenirlos en base a las cualidades que la sociedad consciente quiere  darle.

            Se trata pues de explicar el “movimiento” que opera en el conocimiento que alcanza el pueblo desde la razón dialéctica de transformación del espacio geográfico, su organización social-política, institucionalidad y como la asume para transitar del espacio real (colonizado) al espacio pensado (Socialista Bolivariano del Estado Comunal) y de esa manera medir los cambios que se van dando como espacio producto (Comunas, CLAPS, territorios integrales, inclusivos, no dependientes del rentismo capitalista ni de la lógica transnacional del capital)

            En 18 años la República Bolivariana ha avanzado un conjunto de cambios de este perfil, que imperio y oligarquía pugnan por volverla atrás, a las condiciones previas de absoluto dominio y colonialidad,  de manera que,  esa lucha que  se concreta en el territorio expresa la lucha ideológica, la dinámica en los nuevos modos de producción del conocimiento, sentimientos, praxis  que comenzó a darse con el Proceso Constituyente de 1999 y permitió praxis política con la que se enrumbó al País hacia el Estado Comunal y Gobierno de los Trabajadores, pero que hoy ambos, imperio y oligarquía, tratan impedir se consolide.  Como la consciencia y firmeza  del pueblo es la que logra, con su hacer cotidiano, las formas  creadas y sus  instituciones (Consejos Comunales, Comunas, Misiones, estructura CLAPS, etc.), todas toman forma territorializada puesto que lo que la sociedad piensa para hacer y hace se concreta en cada lugar y perfectamente se puede observar, palpar, medir, comparar, y como es producto debe ser consagrada constitucionalmente para que responda a la esencia con las que la pensaron y ejecutaron creando metamorfosis soberana, libre de capitalismo y recolonización; por ello, el Poder Originario Constituyente surge como parte de ese movimiento y toma más fuerza cuando es inducida a consciencia que es lo ocurrido con el último “golpe de timón” (Octubre 2016)  cuando el pueblo responde al extremo injerencista y violencia fascista a la que lo sometieron, luego de la partida del líder, arreciada en el 2014 y ahora 2017, con los 120 días de terrorismo, orientado, financiado, promovido por el poder imperial (USA-UE) y ejecutado por agentes internos sin Patria que abiertamente conspiran y los siguen para lucrarse con sus dólares devolviéndole a la oligarquía parasitaria los privilegios que se abrogaron desde que comenzó a estructurarse en la era petrolizada del País.

            Esa lucha social que se adelanta en la R. B. de Venezuela, nos remonta teórica e históricamente al debate entre Eliseo Reclus y Carlos Marx en la Europa de las décadas 60 y 70 del Siglo XIX, contexto en que se da la “Comuna de París” y su extrema, sangrienta y deshumanizada represión, destrucción con la que las viejas oligarquías, arraigadas en la cuna de la Revolución Francesa, reprimieron al pueblo que osó instaurar  Democracia, innovadora, plena, para  superar lo que se negaba a morir y aun quedaba resistiendo   Revolución. Es el ejército del sobrino de Napoleón el que ejecuta tal masacre que queda para la historia como delito de lesa humanidad dentro de las expresiones que van dando piso al fascismo y nazismo que llevó al III Reich y toda la fase hitleriana de la 1ra y 2da Guerra Mundial.

Los cambios expresados en el mapa de Aragua dice cuál ha sido la incidencia histórica de tantos condicionantes que lo han hecho variar tal cual se expresa: en su origen, respecto al país, su estructura geopolítica interna para poder comprender los cambios que está sufriendo durante este siglo XXI; las imágenes no son más que síntesis de la realidad procesada en mapas para explicar la complejidad del cambio ocurrido en el territorio real, puede entonces el lector suponer la complejidad de la dinámica y cómo es un absurdo sobre-entenderlo, ignorarlo, o darlo por implícito sin estudiarlo.

            Es necesario, por tanto, precisar algunos componentes de esa lucha social localizada en cada “lugar”  por esa sociedad que trasciende con su conocimiento, sentimiento, cultura para ser concepción de mundo que aun debemos afinar mucho en tanto Socialismo del Siglo XXI. Tal ha sido estudiado por la Geografía Política, sobre todo la radical,  que fue la que alimentó pensamiento del líder de la Revolución: destaco para ello  lo que el Geógrafo Noam NOGUÉ de la Universidad  de Girona escribió, refiriéndose a  la pérdida de sentido de territorialidad, y que es peor cuando es de ausencia, cosa que he criticado fuertemente y que se trata de rescatar por esta Constituyente Plenipotenciaria del 2017, al menos durante los dos años que  establecieron durará:

“La pérdida del sentido de lugar genera un conflicto interno y personal, pero también y sobre todo social, colectivo. – El autor citado- expone tres ejemplos de conflictividad social generados por la pérdida traumática del sentido de lugar en las que el paisaje juega un rol esencial. El primero tiene que ver con el fenómeno de las denominadas “plataformas en defensa del territorio”. El segundo ejemplo se refiere al conflicto de límites territoriales propio de los paisajes híbridos, mestizos, originados por la explosión urbana desenfrenada, generadora de sprawlscapes (*) ante los que el ciudadano normal queda atónito y desorientado. Finalmente, el tercer ejemplo se refiere al denominado “conflicto de representación paisajística”, provocado por el abismo cada vez mayor entre los paisajes referenciales algunos de ellos estereotipados e incluso arquetípicos y los paisajes reales, propios de la vida cotidiana. “  (*) (complemento como estados mentales muy cargados de nociones variadas vacías de territorio real y sí muy virtual).

            El capitalismo y hegemonía imperial complican al pensamiento de pobladores como ideología para impedir piensen cambios y no se tenga tiempo disponible para concebirlos y menos hacerlos. Crea conflictos territoriales en los que la dimensión paisajística es cada vez más relevante en el plano tanto personal como colectivo, se desdibujan en su precisión y se atan a consideraciones producto de comunicación distorsionadas por intenciones y con uso de redes e instrumentos masivos como el de los celulares inteligentes. Al desarrollar más la interpretación de Nogué:

“Los lugares son los puntos que estructuran el espacio geográfico, que lo cohesionan, que le dan sentido. Los lugares no son simples localizaciones, fácilmente identificables en nuestros mapas a partir de un sistema de coordenadas que nos marca su latitud y su longitud. Los lugares, efectivamente, son “localizables”, pero ni los lugares se pueden reducir a una simple localización ni el espacio geográfico puede ser visto como a veces hacemos como un simple espacio topográfico, casi topológico. El espacio geográfico es, en esencia, un espacio existencial. Y, en este espacio, los lugares no son simples localizaciones; no son sólo el cruce de un eje de coordenadas conformado por paralelos y meridianos. Son mucho más que eso: son porciones del territorio imbuidas de significados, de emociones y, por lo tanto, llenas de significados para los seres humanos (Nogué y Romero, 2006). El espacio geográfico tiene que ser visto y entendido como una inmensa y apretada red de lugares “vividos”, todos ellos diferentes. El lugar proporciona el medio principal a través del cual damos sentido al mundo y a través del cual actuamos en el mundo. Los seres humanos creamos lugares en el espacio, los vivimos y los imbuimos de significación. Nos arraigamos a ellos y nos sentimos parte de los mismos. Los lugares, a cualquier escala, son esenciales para nuestra estabilidad emocional porque nos vinculan a una lógica histórica y porque actúan como un vínculo, como un punto de contacto e interacción entre los fenómenos globales y la experiencia individual” (Nogué, 2010).

            Si entendemos que desde 1999 el País pasa por un movimiento intenso producto de la Revolución y que como tal, al pueblo se le ha formado con conocimientos como poder a partir del desarrollo de sus capacidades para comprender su territorio real vivido para que

supere sus dificultades y cree los lugares para “vivir viviendo” tal cual promulgó el líder de la Revolución, este pueblo ha sido sujeto de formación en el que ya no es lo mismo la dominante de masa no pensante y manipulada por los medios, pasando a ser pueblo organizado que estructura metamorfosis en el espacio para alcanzar mayor suma de felicidad desde la “Resemantización histórica” con la que se le enseñaron nuevos métodos,  nuevos instrumentos para los cuales se generó alfabetización de textos, de técnicas, instrumentos y ahora avanza indefectiblemente hacia la alfabetización dialéctica y territorial pues no hay Socialismo sin Dialéctica ni esta sin praxis real en territorios concretos que se conocen, estudian, evalúan, compara y reestructura exitosamente. En suma, ahora en el 2017 dentro de la más feroz arremetida de recolonización, tenemos otro mapa que se consolida desde una nueva Constituyente y como es frecuente, en nuestro  portal Fundaaldeas escribimos sobre Topofilia, Geofilia, Topofilogogía, y esos nuevos modos de producción del conocimientos alimentados por la Geografía Radical, la nueva Geometría del Poder, su territorialidad para una lucha social por la justicia, equidad y legitimidad.

            El discurso territorial con el que ha sido dirigido desde 1999, le impregnó nuevos modos de producción del conocimiento, producción social, económica, multi-escalar desde el lugar hasta el internacionalismo poli-nuclear. Siempre un mapa y una referencia histórica acompañaron todas y cada una de las intervenciones del Presidente; fue un trabajo serio y profundo que ha llevado a infligirle derrotas a quienes se oponen a la metamorfosis. Llevamos 18 años en  batallas electorales, estamos en la número 22; nunca antes una Revolución se había definido tan sólidamente por elecciones; con ellas transitamos hasta por la escisión de poderes (elección 2015) que el pueblo corrige con la elección de esta Constituyente el 30-J. Tampoco ha habido Revolución que haya transitado  por medios tan valiosos como las misiones. Su territorialidad va cambiando progresivamente apoyada en el poder del conocimiento, el poder satelital que nos dio autonomía, en los métodos democráticos, participativos, protagónicos, en su innovador instrumento misiones, grandes misiones, micro-misiones, y  sobre todo con una estructura y organización territorial izada de la política, gregariedad multi-factorial, trabajo y educación, tal cual establece el precepto 3 de la Constitución Bolivariana.

Al asumir lo planteado por el Geógrafo Ricardo Menéndez, VP para Planificación “los mapas y las matrices son los únicos instrumentos de la Revolución que son irreemplazables”  es posible expresar esta lucha explicada y localizada en Aragua para este artículo en mapas y matrices que al ser procesados dentro del “espíritu Constituyente” dan piso para acompañar la metamorfosis que se está dando, por eso es indispensable haya una Política de Estado formativa que permita a líderes en funciones de gobierno, partido, organización de pueblo y pueblo en general formarse continuamente en territorialidad y territorialización para trabajar unidos y en coherencia sobre las metas que se requieren vayan siendo alcanzadas en su progresividad como continuo histórico revolucionario, de  no ser así el injerencismo de USA y UE en tanto poder imperial seguirá haciendo meya, y como es evidente ya metieron a Venezuela en una guerra tipo Libia, Siria, Afganistán, sólo el Internacionalismo Bolivariano que se estructuró entre 1999 y 2013 hasta la muerte del líder, para salvaguardar la Revolución y sus reservas energéticas y bases de riqueza física, social, cultural, llevan a zafarse del imperio del dólar, la recolonización y la necesaria articulación con potencias no imperiales capitalistas tipo Rusia, China, India, Iraní, a objeto de salir avante ante la amenaza de intervención armada que ya declaró Trump.

            Nada más adecuado y apropiado que el fortalecimiento del potencial de cada lugar para hacer fluir la superación de la contradicción Imperio-Nación expresada en la de Globalización-Lugarización, y para que los lugares sean concebidos desde sus potencialidades es necesario se les piense, estudie, se les integre de forma ascendente para universalizarlos en el Socialismo y desde allí avanzar lucha anti imperial, anticapitalista, no rentista, productiva, justa, basada en costos reales, ganancias justas, y solucionadora de fisuras que alimentan al capitalismo. Ese es el corolario de esta batalla que se da con la fase Constituyente 2017.

Tres mapas orientan camino de manera que consideremos lo tratado por N Nogué:

1-El primero que es el mapa de la relación de poder que Aragua estructuró el 30-J y donde deja sentado el liderazgo constituyentista desde su estructura territorial izada, nueve sectores y 10 Objetivos Constituyentes; en él pesa el Poder Comunal, la Comunalización, la coherencia del Poder Electoral, la cohesión Pueblo-Partido-Gobierno y sin duda la precisión para las 8 leyes Constituyentes que asociadas al empoderamiento local, comunal y de trabajadores permitirán superar las contradicciones que afectan al lugar y sus escalas ascendente regional, nacional e internacional.

2-El segundo, mapa referido al balance de campaña tanto de campaña como de aplicación de la estrategia “casa por casa” para precisar vulnerabilidad y territorializar las dos grandes debilidades: deficiencia dialéctica en la ejecución de pensamiento y acciones y deficiencia ética por los efectos BODI, corrupción y fisuras que aún existen en la Revolución.  El mapa permite construir un  valor índice que permitirá atacar ambas debilidades, fortaleciendo justicia, revirtiendo impunidad y asegurando coexistencia, cohesión e inclusión.

3-La intersectorial dad Geográfica con la que se construye la nueva territorialidad a partir del Nuevo Ordenamiento Territorial que se estructura en el Estado Aragua y en todo el País. Los 4 ejes que se definen, tiene cada uno su estrategia, visibiliza su vulnerabilidad y por tanto descubre la antítesis revolucionaria por la que se cuela capitalismo, injerencismo y finanzas para la violencia y fascismo desde el imperio y oligarquía. El nuevo orden pondrá fin al “foquismo”, guerra azul, terrorismo fascista garantizando paz con justicia.

            Desde www.fundaaldeas.org  se desarrollan cada uno de los mapas y su respectiva explicación en un esfuerzo para acompañar esa política de Estado que se exige como urgente y quedó clara en la decisión del 30 de Julio.

Dos grandes respaldos de masa consciente: el de inicio de campaña en la Maestranza de Maracay  y el de cierre de campaña en la Av. Bolívar, avalan con movilizaciones la decisión del pueblo, es decir de clase en lucha social desde el territorio, caracterizando su actuación con identidad, convicción y voluntad con disposición Aragüeña con la que se ganó la honrosa categoría territorial revolucionaria de “Cuna de la Revolución”. Tales se pueden interpretar  como aceptación de lo que se ha debatido en la campaña, pero también como ratificación del porqué el 30-J estuvo por encima del promedio nacional de participación expresado en el 1ro de los tres mapas anteriormente precisados con la clara decisión para elegir al nuevo gobernador del estado que lo dirigirá durante los siguientes 4 años profundizando Socialismo Bolivariano y avanzando el nuevo orden territorial de Aragua para el Estado Comunal y el Socialismo Bolivariano Siglo XXI.

Hay convicción, voluntad, lucha, decisiones y estrategia, todo lo indispensable para la victoria de un pueblo que dijo con su Poder Constituyente por dónde avanzar el 30-J-2017 y este 15 de Octubre decide que sea el líder estratégico nacional Rodolfo Marco Torres. Con la formación socialista en base al método dialéctico se avanza en la unidad vulnerabilidad-invencibilidad que proclamó  Sun Tsu para las guerras asimétrica mediante Evaluación-Cálculo-Medición-Comparación y Victoria, elevado a síntesis territorializada del Siglo XXI por la premisa Unidad-Lucha-Batalla-Victoria que legó el Comandante dando  continuidad a la obra de Bolívar y los Libertadores.

Es en esta esencia territorializada, lugarizada, localizada que trasciende elevada a la universalidad socialista, alimentada por cultura cívico-militar con capacidad de “guerra de todo el pueblo”, respaldado por el Poder de Potencias no imperiales y el apoyo mundial al internacionalismo Bolivariano lo que obligará a Trump a superar su locura para decidir invadir militarmente a Venezuela. Ya está siendo derrotado en Siria, no pudieron hacer lo de Libia aun cuando los han devastado totalmente para apoderarse de sus riquezas energéticas. Tampoco pudieron hacerlo con Irán y su Revolución. Los éxitos de la Diplomacia Bolivariana en el orden internacional siguen siendo base en coherencia a la Lugarización y potencialidades del Poder de los CLAPS para superar esa contradicción universal Globalización-Lugarización. No podrán con Venezuela.