Armando Rojas

 

Demostramos en la anterior editorial que El Problema con Guyana no es un “simple problema limítrofe”; es como lo afirmé, una agresión del imperio contra el Proceso Revolucionario Bolivariano que viene ya desde hace muchos años; por lo tanto las acciones de Exxon Mobil o las del Presidente Guyanés no son más que la reiterada acción imperial frente a la estrategia Pluripolar y Plurinodal con la que la Revolución Bolivariana enfrenta su hegemonía imperial. Para esa condicionante, enmarcada dentro de la contradicción Nación-Imperio, todos los lugares de nuestra dinámica cotidiana, “son un Esequibo al que hay que defender como nuestro” por cuanto ese ataque no es circunstancial, está vinculado a la guerra económica en todas sus escalas: la internacional desde el Eje Madrid-Bogotá-Miami que denuncia el Presidente Maduro, la regional con el atenazamiento Guyana-Colombia que se incrementó con la Política de “Seguridad Democrática” que implementó Uribe como parte del Plan Colombia, y la dinámica interna de “bachaqueo” y “raspa-cupos”  que mantienen al pueblo en vilo con la inflación y deterioro de calidad de vida, encarecimiento, especulación, acaparamiento y los múltiples etcéteras de la dinámica cotidiana de la ciudadanía nacional.

 

Es frecuente oír en los discursos del Presidente Maduro y del Presidente de la AN Diosdado Cabello en función respecto a esta contradicción Nación-Imperio que tal o cual oposicionista es apátrida, está incurso en delitos de traición, o está afectando con determinado acto los intereses de la Patria, ya sea apoyando a los enemigos o actuando en favor del imperio y en detrimento de la Nación. Cuando esto ocurre, sobre todo afirmado por tan altas personalidades cuya responsabilidad principalísima es orientar la Patria en su rumbo cotidiano, considero debe haber, por lo menos, de manera pública para que nos enteremos, un acto que nos indique que la Justicia está actuando para enfrentar tan lamentables acciones. Nada más importante para la cohesión de pueblo que la confianza en sus líderes y en la Justicia; de no cubrirse con transparencia, continuidad y certeza, reina la incertidumbre, se cultiva la desesperanza y el ambiente de impunidad mina la credibilidad haciendo de la Nación  caldo para la violación de Patria y espacialización extendida de inseguridad nacional.

El Presidente Chávez nos lo reiteraba a cada instante: “Nuestro Proyecto es el Proyecto Patrio, hay que defenderlo, lo estamos asumiendo minuto a minuto, hora a hora, día tras día, no lo ocultamos; el otro, es el de la anti-patria, hay que enfrentarlo, demolerlo, si no lo hacemos nos devorará, el  capitalismo y el imperio son una gigante amiba que nos daña, que está afectando a todo el Mundo”; por eso entendemos que la contradicción fundamental es la contradicción República-Imperio que enfrentó Bolívar y que a decir de Lenin es en tanto Nación-Imperio, la primera y más importante de las contradicciones. Asumimos esta reflexión para argumentar más con respecto a nuestra anterior editorial y en vista de la acentuación de la guerra económica con la que tan intensamente se nos ha atacado durante estos dos últimos años y sin duda razón por la que desde Febrero del 2004 el Comandante declaró al Proceso Revolucionario Bolivariano: antiimperialista y anticapitalista.

Las circunstancias del momento señalan que ambos hechos no son aislados ni separados; la agresión del Imperio a través de la Exxon Mobil, del Presidente de Guyana y la constante actuación del enemigo jurado que tenemos con Uribe desde Colombia, no están separadas de la guerra económica, del contrabando, interno y externo, ni de la dinámica oposicionista para la desestabilización del país con la que  el oposicionismo ataca la Revolución. Tampoco es circunstancial que sea después de la “amenaza de Obama” quien se hace el distraído y no deroga su Decreto contra Venezuela; es un continuo de agresividad unido a su campaña publicitaria de mentiras para presentar a Venezuela como un “País forajido” en crisis de gobernabilidad; y tal como lo planteaba Daniel Stulin, en la entrevista por VTV y Tele Sur que dio a “Dossier”, la respuesta no puede ser la de desmentir, sino la de una estrategia que tenga impacto  real a escala y responda a la agresión con la magnitud necesaria sin dejarnos arrastrar por el encajonamiento bélico por el que quieren conducir la situación para justificar intervención armada sobre el país.

Cuando establecemos esta relación de sucesos con factura imperial no estamos más que vinculando la Contradicción Nación-Imperio a las concomitantes contradicciones Globalización-Lugarización y Capital-Trabajo, de manera tal que podamos entender la fuerza que representa la unidad Educación-Justicia para resolver la amenaza y fortalecer la Unidad Trabajo-Educación que nos establece la Constitución para lograr los Fines de la República. Efectivamente, cuando el Imperio desde sus centros hegemónicos de decisión ejercen acciones y desde los centros dominados se ejecutan, contando con cómplices ya sea conscientes en tanto agentes  “pagados” o beneficiados por sus dólares, normalmente a través de ONGs en los lugares para los que se planifica, o con cómplices ignorantes que por ambición a la ganancia practican esos delitos de bachaqueo y raspa-cupos, contrabando, acaparamiento, especulación, ocurre lo que estamos sintiendo con mucho peso en nuestro país, sobre todo este año que es crucial al futuro de la Revolución por la elección de la Asamblea Nacional. No debemos olvidar que ya en el 2002 lo intentaron y no lo lograron, pero sí lo hicieron con Honduras y Paraguay aunque también les falló en Bolivia y Ecuador. Les interesa que el oposicionismo gane las elecciones 2015 y no será así.

Los que forman parte del cónclave desde las grandes capitales del eje citado y los que acuden con frecuencia a recibir las instrucciones, formación y dinero, sin duda están incursos en el delito de traición a la Patria; están actuando como mercenarios, conscientes de sus actos y deben sentir el rigor sancionatorio; de no ser así los ignorantes, además de los ambiciosos, ejecutarán acciones que jamás considerarán o reconocerán como acto ilícito aunque su dinámica coincide totalmente con las que la ejecutan a consciencia para desestabilizar y afectar las bases económicas, sociales e institucionales de la República. Al eje de poder capitalista y al capitalismo en su esencia constitutiva le resulta muy fácil ejercer acciones basadas en lo ideológico al estimular la ambición y deseo de ganancia cómoda con los mecanismos perversos de la economía delincuencial que se ha puesto en boga y que cada vez cuenta con mayores contingentes. En tanto se masifique el flagelo, más nos acercamos a la autodestrucción, se debilita al proceso revolucionario y aunque no se quiera, por esa ignorancia o desconocimiento, se entra en contradicción con los planteamientos de la Ley del Plan de Patria y la Ley Orgánica de Precios Justos; por ello, no debería haber ningún ser vinculado a la Revolución que practique esta dinámica delictual; pero sí lo existe, en instituciones del gobierno o privadas, en comunidades incluso estructuradas como Consejos Comunales, por tanto, sin saberlo están actuando contra la Patria; sobre todo si su ganancia es obtenida mediante la estrategia de bachaqueo, especulación, acaparamiento de productos abastecidos por la Revolución, sujetos a protección con las Leyes para el abastecimiento y precio justo o sean producto del robo, acaparamiento y explotación siendo productos regulados para la seguridad alimentaria de venezolanos y venezolanas.

No es una figuración o metáfora afirmar que todos nuestros lugares de vida cotidiana son un “Esequibo” que hay que reclamarle al imperio y defenderlo en tanto base territorial para el avance seguro, fluido, firme de la Revolución Bolivariana. El dominio del Esequibo no es más que el producto de un ejercicio continuado de dominación imperial que ha afectado hasta el despojo de nuestro territorio para asignárselo a una colonia que dominaron y sobre la cual les interesó crear como República para mantener control permanente y amenazar la Soberanía de Venezuela. El imperio creó una República Cooperativa con “terreno ajeno” y ahora la utiliza para continuar afectando al país. El enriquecimiento que obtienen de ese territorio es exactamente igual en tanto acumulación, al obtenido por ejemplo con la política de contrabando legalizado en Colombia con los pimpineros, o por el decreto de Uribe para la legitimación de las casas de cambio en la Frontera con Venezuela en las que se crea el Bolívar como moneda devaluada de manera virtual para obtener ganancias ilícitas tipo “dólar today” o “dólar negro”. Territorio y pueblo venezolano están siendo afectados y no se percibe que haya justicia efectiva para su solución; pero lo peor es, que cada lugar donde actúan los agentes delictuales de esa economía perversa, cualquiera que sea, el pueblo está siendo despojado de su propio recurso en una carrera intensa hacia el caos, desestabilización, odios, desesperanza y lo que es peor, minando su cohesión, coherencia y confianza en la Revolución. No es posible que eso siga así; es inexorable que haya Educación Dialéctica, emancipadora, crítica, sólida para crear consciencia y actuar con verdadero patriotismo, tomados de la mano con la Justicia para contrarrestar la anti-Patria y fortalecer la dignificación del Trabajo, con cuya fuerza el pueblo genera su ingreso para la seguridad alimentaria, seguridad social y su justo derecho a la felicidad que le corresponde. Si la “seguridad democrática” de la Oligarquía Colombiana fue arma para desarrollar su Plan Colombia apoyado por el Imperio, la Seguridad Alimentaria será el arma de nuestro pueblo para la “Seguridad Revolucionaria” en manos de  la Unidad Pueblo-FANB-Gobierno es garantía que demuele capitalismo, imperialismos, rentismo, colonialidad y violencia inducida, apoyado internacionalmente por los que creen en el Socialismo. Por ello cada lugar y su entorno es esa OLP, Organización para la Libertad del Pueblo ante el dominio de la violencia explotadora que el Imperio creó vía despojo en Guayana Esequiba, y repite ahora para afectar al pueblo y tratar de quebrar su Revolución.

Convirtamos nuestros lugares de vida cotidiana en un Esequibo contra el Imperio, lugar en el cual podamos crear seguridad, fortaleza, identidad y cohesiona de pueblo; organicemos su defensa actuando contra los flagelos que el capitalismo exacerba para crear caos desesperanza y angustia. Las OLP que recién estructura el Gobierno Revolucionario es iniciativa revolucionaria que debe ser enriquecida por la iniciativa de la Justicia fortalecida con la Educación para la Consciencia Revolucionaria, Dialéctica de Nación con Justicia donde el Poder sancionatorio sea ejemplar ante cualquier violación de Patria, cualquiera sea su dimensión, escala o condición, sólo así, la Patria Libre Soberana que nos creó el Libertador y que nos recuperó Chávez será legado que concreta realmente felicidad de pueblo frente al imperio. El poder sancionatorio no es concebido como atemorización del pueblo para que se cumpla, frente a la cultura del miedo que ellos han creado, sino como cualidad para la articulación coherente y sin vicios entre Deberes y Derechos para todos y todas en tanto se requiere de métodos para unificar la diversidad y heterogeneidad que como sociedad busca su felicidad y requiere evitar se quebranten las normas que su Poder Legislativo crea para alcanzar el bien común con equidad y justicia.

Hemos insistido en la Alfabetización Dialéctica y de hecho la practicamos desde Fundaaldeas, sólo con ella, nuestro conocimiento accede a las contradicciones para superarlas con acciones muy concretas que deben ser ejecutadas día a día desde los lugares en que vivimos, actuamos, trabajamos y desarrollamos Patria; por eso el Comandante nos pidió que legitimáramos al Plan de Patria y lo cargáramos de contenido desde nuestras comunidades, Parroquias, Municipios, campos, costas, montañas. No habrá Socialismo sin solución de contradicciones, ni solución de estas sin Dialéctica ni Revolución sin Socialismo. Esa verdad de Perogrullo es tan inexorable que por reiterativa que sea, siempre deberá estar presente en la mente de todos y todas para avanzar al ritmo que la perspectiva y prospectiva de la Revolución demande. No veamos al Esequibo allá, distante, en los límites, sino acá, en nuestros lugares para que sea fuente del poder de conocimiento y alimente ese hacer revolucionario con que el Comandante nos dejó trazado el camino.

 

Independencia y Patria Socialista

Viviremos y Venceremos

Chávez Vive

 

La Patria Sigue