| Feliz RRR Educativa 2010 |
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CARTA DEL VICEMINISTRO A LOS JEFES DE ZONA DEL PAÍS
Documento ante la responsabilidad del equipo directivo MED por año de reelección y los problemas de deslealtad por quienes mantenían dividido internamente al Ministerio. El tiempo nos dió la razón, aquellos que anarquizaban, hoy son enemigos de la Revolución.y los manipulados que descubrieron talflagelo, rectificaron y siguen la lucha junto a quienes fuimos Ministro y Viceministro del momento y bajo la conducción y liderazgo del Presidente Hugo Chávez
Caracas, 22 de Mayo de 2006 Prof(a) ----------- Jefe de Zona ----------
Apreciado compatriota, luego de saludarlo y manifestarle mi aprecio y reconocimiento por los aportes hechos a la Revolución establezco esta vía de comunicación a objeto de intercambiar experiencias, opiniones y acelerar, como lo instruye el Presidente, la ruptura definitiva con lo que signifique IV República. El Precepto Constitucional de corresponsabilidad al cual nos debemos, por compartir el hacer revolución, nos lleva a que la conciencia política, teoría y praxis que desarrollamos esté alimentada por la conciencia científico social de la realidad social concreta en la que actuamos y a la cual debemos acceder conjuntamente desde nuestros cargos en la revolución. Estos articulan desempeños a escala respectiva para el ejercicio del poder de transformación que nos corresponde con esas acciones políticas en las decisiones que debemos tomar. Cada uno, desde esa escala y conciencia científica social que alimenta conciencia política, tenemos percepción propia, específica y espacio de acción y tal, significa igualmente, escalas de decisiones en las que hay que actuar de manera coherente, más que jerarquía como en la concepción de poder de la cuarta república. Cualquiera que haya sido la experiencia que hayamos tenido antes de la revolución, es esta responsabilidad la que nos ubica hoy en el lugar que tenemos dentro de esa jerarquía heredada para que desde adentro podamos crear la nueva que necesitamos y desde ella hacer fluir la revolución. Es decir, somos nosotros, desde adentro los que podemos y debemos romper con esa estructura jerárquica de poder distorsionado para avanzar en la nueva que requiere la Revolución Bolivariana. El propio Presidente insiste en ubicarse como una “paja arrastrada por el viento revolucionario que ejerce el pueblo” y constantemente se iguala al obrero, al campesino, al maestro, a cualquiera de los integrantes humanos en acción dentro de este proceso.
Desde tu escala de poder debes coordinar acciones y tomar decisiones que las alimentan las múltiples especificidades surgidas desde las comunidades que organizan al territorio en que actúas; por lo tanto eres quien por esa conciencia científica más que por experiencia empírica, el que conoces la realidad específica y por tanto lleva a que tu conciencia política oriente decisiones que tomas para resolver, a esa escala, los problemas de la transformación educativa que avanzamos. Ese hacer regional que coordina el hacer local de quienes comparten contigo responsabilidades a escala menor, es el que concreta la transformación específica del territorio que te corresponde, creando información que debe fluir hacia “arriba” en tanto escala para concretar las acciones de poder dentro de la unidad de la diversidad nacional que me compete. Mi responsabilidad, que no es de jerarquía por importancia del cargo, sino de escala por necesidad de concreción, abarca al país entero; por tanto, exactamente la formación que requieres para generar coherencia en la unidad de la diversidad local que te corresponde es la que necesito para esa unidad de la diversidad regional que conforma lo nacional, y esa información (logros, debilidades, fortalezas), que no debe ser discrecional, sino abierta, franca, expuesta a todos es la que debo recibir para poder constituir la política nacional que me compete. Como comprendes, nuestras responsabilidades cualquiera sea la escala, son axiales; es decir, en cada uno de los cargos, que no son abstracción, sino concreción ocupada por humanos, se cruzan por intercepción las relaciones horizontales (de espacio y tiempo), las verticales que determinan jerarquización por el alcance de competencia en las decisiones y gestión y las transversales por contextos, logros y avances de lo nuevo creado en revolución y de jerarquías de desempeño; si son axiales, deben articularse en esa concreción que no es mas que la unidad de la diversidad como país en el contexto de revolución. El poder regional que ejerces y el nacional que ejerzo son unidad dialéctica; es decir, no es posible uno sin el otro, por tanto, no es posible que ambos tengamos conciencia científica social y política diferente, y menos aun contradictoria; la fuerza revolucionaria depende de la complementariedad de ambos, de nuestra coherencia y articulación. Por ello es que si lo concebimos como poder jerárquico de mayor o menor importancia, reproduciremos las relaciones de poder que alimenta la estructura que la revolución trata de erradicar. Cuando tu y tus camaradas Jefes de Zona reclaman que “desde arriba” no existe coherencia y se “emiten órdenes” que producen confusión y cuando desde “arriba” se emiten críticas que responsabilizan a los jefes de zona de que las dinámicas de la revolución no se concreten, es por que existe confusión en el ejercicio del poder y en efecto, éste se convierte en lucha por competencias, obediencias, “líneas” alimentadas en esa concepción errada de poder como jerarquía de importancia. En parte se debe a que ni por praxis ni por estudio se conoce la reproducción y dinámica de El Poder, la cual ha sido objeto de estudio de la filosofía política y de la Política como ciencia del Estado y la Sociedad. El poder concebido como fuerza de control que crea potencia en quien lo ejerce para hacer valer su jerarquía dentro de la “importancia” del cargo que desempeña y por tanto, alcanzar sus objetivos mas personales y/o de sector, es totalmente diferente al que es concebido como fuerza de creación que depende del conocimiento como poder; por tanto, de la conciencia científica social derivada de la conciencia social real en la que la axialidad de relaciones antes citadas determinan la escala de concreción en esa unidad dialéctica del poder. En el primer caso, se produce apropiación del poder del otro para alimentar su jerarquía y ello fue lo que dominó en las relaciones del período de democracia instable, representativa y restringida que vivimos antes del triunfo de Chávez; y el segundo, es el que se ejerce desde el conocimiento como poder que alimenta la conciencia política revolucionaria, colectiva, que crea, innova, desestructura aquella articulación y armazón que creó al país de desequilibrios y desigualdades que queremos superar. Cuando acudimos a la premisa robinsoniana según la cual “el poder de los congresos está en razón del saber de los pueblos” lleva a su propia tesis según la cual “hoy no son pudientes los que tienen sino los que saben mas” y si tomamos su propia reflexión para sustentar tal poder según la cual “el saber no se roba ni se usurpa” nos está ubicando en el saber como poder y el de su propia fuerza de reproducción y que el Presidente ha tomado como alimento de la innovación que generó como líder. Al descubrir la fuerza que se produce en la reproducción de ese poder con los principios de afectividad, solidaridad, intimidad, contigüidad, territorialidad, reciprocidad y corresponsabilidad con que va armando la estructura de inclusión que caracteriza al proceso revolucionario después de la crisis del 2002 y el manejo muy revolucionario de la dinámica de escalas que ha ejercido al tener presente de manera muy articulada la escala local para la cual fue orientando en base a los principios antes señalados, pudo llegar hoy a los Consejos Comunales y su Ley como espacio de concreción de ese poder de pueblo, y, avanzar por ende la dinámica a la escala nacional con formas revolucionarias de gestión hacia un modelo de equilibrios (económico, social, político, territorial) que van creando nueva república; y la escala internacional, armada en el poder de integración, complementariedad y coherencia en la lucha antiimperialista, responsabilidad de todas las naciones y de los líderes de alcance internacional. No creo que para el momento haya mejor lección para el aprendizaje que ese ejercicio concreto de poder a escala más que el del poder por jerarquía individual. Por supuesto, tal claridad le permite coherencia y ganar liderazgo a toda escala. “Toda estrategia debe derivar de la necesidad”, nos insiste el Presidente; y es que Simón Rodríguez enseñó que “Al gobierno toca poner orden en las acciones y concierto en las funciones, debe arreglar en las ocupaciones por las necesidades no por la elección” es decir, no es por la discrecionalidad, sino por la necesidad. Como política de información para todos, el Gobierno Revolucionario aporta el Indice de Desarrollo Humano que nos permite establecer jerarquía en las necesidades para la toma de decisiones y a escala de poder; ello como instrumento unido a la concepción y política de Desarrollo Endógeno hace posible coherencia entre nuestras acciones que complementan escalas de poder. Si conocemos la realidad a escala, sabemos como dinamizarla y es posible dar respuesta con coherencia y se supere la dispersión como flagelo de la revolución. Toda decisión y acto que contribuya a reventar discrecionalidad y transferir poder al pueblo, alimenta a la revolución por que “la fuerza material está en la masa y la fuerza moral está en el movimiento” (Rodríguez), y es la unidad dialéctica de esas fuerzas como poder la que da consistencia y cohesión a las acciones, logros y nuevas fortalezas de la revolución. Existen aún muchas contradicciones entre los agentes del poder en la revolución; mas no es así en las fuentes por cuanto ellas derivan del pueblo soberano, de la Constitución Bolivariana y de la conciencia dentro de la evolución de los mapas estratégicos. Es revolución por que rompe, innova, crea soluciones nuevas y no podrá surgir innovación para la revolución desde la estructura que se está reventando y más aun, no podrá haber conciliación entre estructuras contradictorias. Lo que habrá en ellas es lucha; sobre todo, si la existencia de una depende de la inexistencia de la otra. Nuestra responsabilidad es que esa innovación revolucionaria genere unidad de lo diverso. No convirtamos la innovación en resistencia ni la tradición en creación. Una innovación o respuesta revolucionaria a escala nacional es unidad de lo diverso concretada como nueva realidad, una innovación a escala regional o local es concreción en la necesidad específica. “Nuestra mejor estrategia debe estar acoplada con la del enemigo” resalta el Presidente, ésta debe tener presente la del enemigo y la de la estructura que le alimenta el poder, de manera tal que la nuestra pueda destruir aquella y permita la creación de lo nuevo con la consolidación del logro. No participo en luchas internas por competencia de poder. He estudiado al poder como conocimiento y conozco sus mecanismos de reproducción, todos mis actos los desarrollo a partir del análisis de la unidad dialéctica del poder. Mi formación me permite acceder a la abstracción y sistematización de dinámicas que las determinan la conciencia social real, transmitidas desde los resultados que a escala permiten la información para la conciencia científica social, derivada esta, de los múltiples actos desarrollados por responsables como tu en la escala respectiva; es decir, trato que esos múltiples, variados y heterogéneos productos de la diversidad que alimentan las decisiones a escala nacional, sean devueltos a su origen en forma y esencia para la unidad de esa diversidad, asumiendo la conciencia social real del pueblo, los preceptos constitucionales, los lineamientos del Presidente y del Ministro, interpretándolos como política nacional educativa, que es mi responsabilidad en la revolución. Todos mis planteamientos, que no son míos, sino sistematizaciones de lo que con conciencia política tu y los que como tu hacen, inspirados en la conciencia científica social, son presentados como constante de investigación en productos objetivamente elaborados con el rigor que demanda la revolución, son presentados como estrategia derivada de las necesidades descubiertas de esa información de lo real para retroalimentar la especificidad dentro de la unidad de lo diverso, por eso es que jamás son “órdenes del Viceministro”. Debo creer y confiar en lo que a escala produces e informas; pero también debo analizarlo para la objetividad y la innovación en las políticas que debo orientar junto al Ministro. En mis análisis estamos reflejados todos, con debilidades y fortalezas, siempre con una constante en progresividad que permite conocer como avanzamos; en ellos siempre están tratadas todas las escalas del poder y su territorialidad; pero ciertamente, al “equipo nacional” le hace falta ser más equipo, por ello para eludir el conflicto generado por las concepciones, confusiones y desconocimientos científico del ejercicio del poder, tratamos de construir, alimentados en toda la información de lo que se desarrolla a escala, proposiciones para lo nuevo, tal como la nueva institucionalidad basada en los logros, fortalezas y debilidades, pero igualmente, con presentación consciente de lo que falta en esa progresividad. No es más que las nuevas relaciones para la gestión del poder que se avenga a la dinámica después de los años de revolución. Comparto el reclamo según el cual desde Caracas se emiten múltiples órdenes más que lineamientos integrales; que con frecuencia se les convoca para emitírselas, pero escasamente para analizarlas y menos para debatir los problemas y las salidas de las múltiples especificidades que representan. Cierto, también es cierto que cuando quisimos trabajar científicamente (con TICs, método cartográfico para toma de decisiones, nuevos instrumentos y análisis gráfico territorializado, etc.) fué aceptada pero no usada por muchos y hasta desacatada por líneas y los resultados esperados se restringieron; concluí que aun no era tiempo para su uso. Ahora es necesidad aun mayor a la de hace dos años. El resultado de la últimas reuniones nacionales me señala que es oportuno volver a intentarlo, ahora con mejores condiciones, opciones más revolucionarias y mayor incidencia del Presidente, tales como: Planificación por proyectos con una política de Estado para el desarrollo endógeno y sustentable, Proyectos de un nuevo Sistema Educativo Bolivariano vinculados a los estructurantes del Gobierno Revolucionario y los sustentados en Ley de Presupuesto y son soporte técnico como TUTOS, COMUNIDAD VIRTUAL, SIGEDUN que crea información y estadística en tiempo real al alcance de todos, podemos realmente intercambiar experiencias, debatir constantemente desde nuestros lugares. Estamos implementando nuevas estrategias de gabinetes, armadas en esa nueva estructura de la Educación Bolivariana y su principio de Educación Como Continuo Humano, que no es “mi invento”, sino el principio derivado por contraste, de la realidad social de un sistema exclusivo, que priorizó lo administrativo, obvió e ignoró lo humano en su construcción. Las dinámicas acentuadas en todas las escalas obliga la consideración de innovaciones creadas dentro del SEB. En el próximo III Congreso Pedagógico podemos llegar a su consideración desde la de los Consejos Comunales, los Comités de Educación¸ pasando por las de la escala regional en el nuevo ordenamiento y proyectos estructurantes, la nacional con organización más sólida pero aun con conflictos ideológicos que deben ser debatidos como vía al socialismo del XXI; y la internacional en la que se acentúa la contradicción nación – imperio que reclama de mucha y mayor cohesión de pueblo; para esas dinámicas, la educación es fundamental. Es a esa escala en la que se requiere de nuevas conceptos y formas de ordenamiento y organización para hacer letra viva los preceptos constitucionales, por ello, entre otras, la proposición en estudio sobre las Unidades de Desarrollo de Educación Bolivariana UDEB con su concreción en las Unidades Territoriales Integrales de Educación Bolivariana, UTIEB, necesarias para la concreción a escala del SEB y alimento del Mapa SEB del estado y del país. Los éxitos obtenidos con el Sistema de Educación Bolivariana SEB y con ella cada uno de los subsistemas que dan respuestas al maternal, primera infancia, niñez, adolescencia, juventud, adultos y de conjunto a excluidos con las misiones, nos obligan una nueva institucionalidad. No podemos obviarla, ignorarla, rechazarla; sólo se necesita constituirla, de lo contrario ganarán terreno las estructuras del pasado más que las que se generaron como innovación desde el momento del inicio del proceso. No podemos ni debemos seguir anclados en las formas estructurales del pasado. Saludo con entusiasmo el trabajo que viene desarrollando como Jefe de Zona, estoy oxigenado en lo nuevo revolucionario, asumo con paciencia la resistencia y los conflictos ideológicos y queremos resolverlos para que no se conviertan en contradicciones que las harían insalvables debilitando la revolución cuando más cohesión requiere. Te hago llegar con la presente un CD con documentos, estudios y proposiciones, surgidas de la dinámica que explicamos y que hemos producido para mayor conocimiento colectivo y mejor ejercicio del poder. Con aprecio Armando Daniel Rojas Viceministro de Asuntos Educativos
NOTA: éste documento se publica a propósito de la proposición de agenda de gestión para el sector educativo 2010. Como hubo cambio de Ministro a Ministra de Educación, la administración considera conveniente recordarla y retomarla por la vigencia que tiene.
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Maruja Taborda
RAMON A TOVAR LOPEZ, MAESTRO

